Respira...

Nuestro método

Guiamos a tu marca en una experiencia olfativa pensada para ser única y memorable.

Cómo damos forma a tu marca

Un recorrido sensorial que transforma tu identidad en una fragancia exclusiva.

Por qué elegimos este método

Crediamo nell’ascolto e nella collaborazione con il cliente perché vogliamo distillare la storia e i valori in fragranze esclusive, uniche e strategiche. Per creare brand identity che respirano.

Creemos en la escucha y en la colaboración con el cliente porque queremos destilar historias y valores en fragancias exclusivas, únicas y estratégicas.
Para crear identidades de marca que respiran.

Por qué elegir Olfice

  • Protección de la creatividad: las fórmulas están protegidas por derechos de autor, NDA y contratos de consultoría.
  • Dar forma a la marca: unir el aroma a la experiencia de marca permite que tu identidad respire.
  • Socio técnico sólido: producción gestionada por proveedores certificados y fiables.
  • MoosBox y marketing sensorial: integra el audio branding para una experiencia multisensorial completa.

Nuestro impacto

20
de los clientes percibe la fragancia como distintiva y memorable.
12
proyectos completados con éxito en boutiques, hoteles y showrooms.
35
colaboraciones multisensoriales con MoosBox.
Memoria
Atmósfera
Experiencia

Comienza tu viaje olfativo.

Exploramos juntos la composición de tu marca a través de una consulta dedicada y destilamos su identidad en una esencia única.

¿Qué quieres crear?

FAQ

¿Tienes alguna pregunta?

Descubre en las FAQ cómo damos vida a la identidad olfativa de tu marca.

Ir a las FAQ
Un logo olfativo es una identidad olfativa diseñada para representar una marca a través del olfato. Es una composición aromática creada a medida que traduce valores, posicionamiento y atmósfera de la marca en una señal sensorial coherente y reconocible. A diferencia de una simple ambientación perfumada, el logo olfativo no tiene una función decorativa, sino identitaria: sirve para hacer que un espacio sea inmediatamente asociable a una marca, reforzando la memoria y la percepción emocional. Desde el punto de vista técnico, un logo olfativo se diseña para:
  • ser estable en el tiempo y coherente entre distintos espacios
  • no seguir la lógica evolutiva de la perfumería personal
  • integrarse en el espacio sin resultar invasivo
En síntesis, el logo olfativo es para el olfato lo que el logo visual es para la vista: un elemento distintivo que contribuye al reconocimiento de la marca a través de un canal sensorial no verbal.
Un proyecto comienza con una fase estructurada de recopilación de información: objetivos, contexto de uso, público, espacios y requisitos técnicos. Esta fase permite definir una dirección olfativa coherente, evitando elecciones genéricas. Tras el análisis inicial, se procede con el desarrollo y las pruebas (también mediante Experience Kit) hasta la definición de la fragancia final y su aplicación en el espacio con parámetros de difusión adecuados.
La intensidad correcta es aquella que hace la fragancia perceptible sin saturar el espacio. En entornos públicos, el objetivo no es “que se sienta fuerte”, sino crear una presencia coherente, estable y no invasiva. La definición se realiza considerando:
  • volumen del espacio y flujo de personas
  • ventilación y renovación del aire
  • permanencia media del público
  • tipo de nota olfativa (algunas saturan más que otras)
La intensidad no es solo una preferencia: es un parámetro técnico que se mide y se regula.
El coste depende de variables concretas:
  • complejidad del brief y nivel de personalización
  • número de iteraciones y pruebas necesarias
  • amplitud del espacio y necesidad de test
  • eventual integración con sistemas de difusión
No es un producto “de catálogo” igual para todos, ya que una identidad olfativa es un proyecto a medida. El presupuesto se define tras la recopilación de la información esencial.
La ambientación perfumada consiste en el uso de una fragancia para hacer un entorno más agradable o caracterizarlo de forma genérica. El objetivo principal es la sensación inmediata: cubrir olores no deseados, crear una atmósfera agradable o acompañar un contexto. La identidad olfativa, en cambio, es un proyecto estratégico: define un lenguaje olfativo propietario que representa la marca y la hace reconocible en el tiempo y en los distintos puntos de contacto físicos. No es “un perfume para el espacio”, sino un sistema coherente que conecta aroma, percepción e identidad. En la práctica:
  • ambientación perfumada = efecto (confort, atmósfera)
  • identidad olfativa = significado (reconocimiento, coherencia de marca)